Cicloturismo
Todo empezó hace muchos, muchos años cuando dí el salto a la bici de carretera tras unos comienzos en mountain bike.
Era verano y habíamos subido a uno de los puertos más altos de Catalunya, el Turó de L’Home. El día era muy soleado hasta que llegamos a la cima, en cuanto iniciamos el descenso se puso a diluviar. Yo llevaba una bicicleta prestada con Dura Ace, durante el descenso bajo la tromba de agua, mientras frenaba veía como un hilillo negro descendía por la horquilla, me estaba comiendo literalmente las zapatas de freno. A mitad de descenso tuvimos que detenernos porque el aguacero era importante y aproveché para revisar lo que quedaba de pastillas, en media bajada casi las había gastado casi por completo. Ése día fue la primera vez que me planteé la idea de montar uno unos frenos de disco para carretera.
1ª Parte: 
2ª Parte: 
Fuente:
Gonzalo Vilaseca