
Antonio Serrano, el juez encargado de la Operación Puerto, ha decidido archivar el caso al no ver delito penal alguno en la invetigación que llevó a cabo la Guardia Civil en mayo de 2006. Es la segunda vez que el juez Serrano cierra el caso, aunque la Audiencia Nacional le obligó a seguir con sus investigaciones tras el recurso que presentaron algunas de las partes la primera vez.
Ahora, tras solicitar un nuevo informe al Instituto Nacional de Toxicología para ver si las prácticas descritas en el informe policial podían ser perjudiciales para la salud, el juez ha decidido archivar el caso, aunque esta resolución todavía puede ser recurrida. Sin embargo, se produzca o no un nuevo recurso, parece ya claro que los hechos descritos por la Guardia Civil no eran delito, por lo que ni tan siquiera se ha producido un juicio oral. Los médicos Eufemiano Fuentes y Merino Batres respiran tranquilos, al igual que Manolo Sáiz, Vicente Belda, Ignacio Labarta y demás encausados, a quienes indirectamente ya había absuelto antes la Audiencia Provincial de Madrid.